En Blanco y Negro

jueves, mayo 28, 2009

Y ENTONCES LLEGÓ EL BUS

Después de la lucha en la parada del autobús uno cree que ha pasado lo peor. Pero cuando ves la cara del conductor en cuyas manos has de poner tu vida, notas dos bultitos en tu garganta que deberían estar más bien en la entrepierna.

Y es que estimados cetáceos no te aparece una cara amable como en las películas que te abre la puerta con una sonrisa amistosa, bueno una vez sí pero es que el palillo se le había clavao en la mejilla por dentro y no podía cerrar la boca. Más bien tiene una sonrisa de depredador, que irá pensando "vosotros os sacaréis una carrera, o no, algún día, pero mientras tanto os voy a putear a ver quién se cae primero".

Claro yo cogía el autobús en la primera parada, en lo que más apretados o menos entrabamos todos, pero como mucho a la segunda parada ya iba lleno a primera hora de la mañana. Entonces es cuando disfrutaba el conductor: llegaba a la siguiente parada, miles de personas expectantes en la parada preparados para subir, hace un amague y ¡¡uyyyyy!! los esquiva y huye.

La cara de la gente un poema: lágrimas, insultos, desesperación, resignación, como una película de Almodóvar pero sin travesti huérfano...o eso creo.
Mientras los de dentro dábamos gracias al Hacedor, en parte, por haber podido entrar e ir agarraos aunque sea al techo cual murciélago.Porque eso también era genial, cuando el autobús iba lleno el conductor abría la puerta de atrás y decía "¡¡a subir por detrás!!". Yo he estudiado la expansión y compresión de los líquidos, sólidos y gases bajo diversas condiciones isotérmicas e isobáricas y he de decir que la compresión, desde una calificación académica, de los cuerpos en el autobús ¡¡era la hostia!!. Como sería que una chica iba leyendo unos sellos en el bus, al salir se expandieron y resulta que eran la enciclopedia Espasa, ¡¡en 15 idiomas!!.

Si los de la parada se quedaban jodíos por no poder subir los del bus los mirábamos con envidia, ya que cuando se cerraban las puertas el conductor pensaba "vamos Lolo esto es como llevar un Fórmula 1, ¡¡con lo que te gusta el Alonso!!, pisa a tope que seguro que es lo mismo".
Bueno esta actitud en un bus moderno es reprochable, pero salvable. Claro nosotros viajábamos en autobuses que estaban anticuados cuando Franco hizo la comunión. Encima muchos éramos capaces de dar un miembro, menos ese que estás pensando, por no subir a un autobús doble, si hombre de esos que tenían una articulación en el centro.

Mientras nuestro conductor el Lolo tomaba las curvas como si lo fueran a multar por frenar, los que estaban en la intersección del autobús doble observaban como la junta que unía las dos partes del bus estaba formada por 2 chicles de duro, entonces no había ni €. En cada curva veías a la gente despedirse de los amigos que iban en la otra parte del autobús por si se partía por la mitad, novios entregarse cartas de amor, darse paquetes de comida y creo que vi alguna bengala.

Cuando uno ve como el campus está más cerca, debería alegrarse ¿no?; ¡¡pos no!!. Entonces comenzaba la diversión y el porqué del seudónimo DRAGON-LAT al autobús. Nuestro campus en un gesto de seguridad vial sin precedentes y para evitar las típicas carreras de coches tunning, que eran lo más normal en un campus donde el mejor coche era el Seat Panda heredado del abuelo de uno, pusieron los comúnmente llamados Guardias Tumbaos.

Para todo aquel que no esté familiarizado con el término, nos referimos así a los bultos que ponen en la carretera pa que te des con los cuernos en el techo del coche si pasas a más de 12,5 km/h y te joden los amortiguadores. Hombre cuando el coche es de uno lleva cuidaico, ahora cuando el autobús no es tuyo te la suda y si encima pasas de ser Fernándo Alonso a ser Carlos Sainz la cosa se pone mejor.

Aquello no eran botes, noooooo, un salto así ganaba en el salto con pértiga en las olimpiadas, vamos subíamos tanto que un día le vi los ojos a un piloto de la Patrulla Águila montao en su avión. O sea, follaos por el campus a to lo que da el bus, con baches de la muerte y si encima vas con colegas cabrones pues el descojone, con esa edad no tienes miedo a la muerte. La gente sacaba el billete del autobús como si fuera el del Dragon Kan. Las chicas subían en grupo cogidas de la mano y diciendo "¡¡jo tía que miedo!!, si grito cógeme la mano y cuando pasemos por la máquina de fotos avísame que sonría", los tíos: "¡¡a ver quién pota primero!!", "¡¡ el que no se suelte las manos maricón!!", "¡¡yo pienso subir 2 veces!!".

Esos autobuses abarrotados, en los que te rascas la oreja y te das cuenta de que es la oreja del que tienes al lado y que la mano ni siquiera es tuya y dices: "¡¡¿quién coño tiene mi mano?!!".

Una vez, y para terminar, iba en uno doble abarrotao en el que llevaba delante a una chica bajita y cada vez que frenaba el conductor me iba de cabeza hacia ella, pensaba "otro frenazo así y le meto a la chica una corná tan grande que vamos a pensar lo mismo durante 4 meses".En ese momento y en medio del campus dirección Murcia, a última hora, se para el autobús en la orilla y se apagan las luces "ya está después de putearnos ahora el conductor nos viola" me dije. En ese instante otro autobús similar y desbordao de gente se para paralelo al nuestro. Mirar al bus de al lado era como mirar una lata de sardinas "¿tendré yo los ojos fuera de las órbitas por la presión como ese?" te preguntas. En ese momento nuestro amigo Lolo chilla "¡¡sa roto el autobús todos al otro!!"; "¡¡imposible!!" es la exclamación más oída.
Después de ese día me he enterado que varias personas que viajaban en los autobuses esos empezaron a ganar dinerillo como contorsionistas, creo que hay alguno en el Circo del Sol.

Bueno señoras y zopencos espero que les haya gustado, un abrazo a tod@s y hasta que nos leamos.

Fdo.:Negro-envenenao.

2 comentarios:

  • A las 11:09 p. m. , Blogger hm ha dicho...

    Jejejeje, me recuerda acuando cogía yo el ocho para ir a la facultad en Málaga... un día llegamos tarde porque arrolló a un coche de estos pequeños y salío diparado... en cierto modo, tuvo su gracia...

     
  • A las 12:00 a. m. , Blogger Saga ha dicho...

    Una vez cogí ese autobús para bajar a Murcia, y el de la película "Speed" era una tartana a su lado. El conductor debía de ser el Lolo ese que dices, por que trazó todo el óvalo que hace la carretera que rodea al campus como si fuese una recta de esas que hay en los desiertos de Estados Unidos.

     

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