En Blanco y Negro

lunes, diciembre 04, 2006

La inmigración y el mercado de trabajo en Murcia (Parte 3ª y última)

La inmigración y el mercado de trabajo en Murcia: Continuación del Post de los días 20-11-2006 y 27-11-2006………………….

3ª Proposición y última

La vulnerabilidad de los trabajadores inmigrantes se presenta unida a la precariedad en los vínculos sociales con los ciudadanos del país receptor, produciendo una subciudadanía, como nos dice Castel en su libro “La metamorfosis de la cuestión social”. El inmigrante también se encuentra al margen de la Ley, nuestra Ley de extranjería modela al trabajador inmigrante como de excepción y, aquellos que se encuentra en situación ilegal (los sin papeles) se les considera infraciudadanos o subciudadanos, en equivalencia con la figura del vagabundo de las sociedades preindustriales que hace referencia Castel en su libro anteriormente mencionado.

Estos lazos sociales son cada vez más difíciles de estrechar, debido a frases, conciencias e informaciones que son vertidas en nuestra sociedad que estigmatizan al inmigrante, como las siguientes: se pasea con las manos en los bolsillos de aquí para allí, viene a vivir a costa de nuestro Estado de Bienestar, vienen en oleadas, nos invaden, etc.

Otro elemento que entorpece la inserción del inmigrante en la sociedad es la problemática de la vivienda. Viven con sobre alquileres, hacinados, tienen problemas para conseguir una vivienda en alquiler por la razón de ser inmigrante, etc. todo ello, genera un estado de infraciudadanía o subciudadanía.

También, encontramos la situación del inmigrante que no se encuentra reconocido por la Ley, el inmigrante ilegal o sin papeles, que vive en una situación de deuda con los prestamistas, la búsqueda de papeles, un trabajo y una vivienda, está en una situación de exclusión o desafiliación pero al mismo tiempo este inmigrante ilegal trabaja, es decir, al mismo tiempo es funcional.
¿Cómo puede darse dicho sin sentido?

Por el arraigo de la economía sumergida en España, es una realidad muy sujeta a la Región de Murcia. Por ello, se crea una bolsa de inmigrantes ilegales (si existe un gran cantidad de inmigrantes ilegales es causa de esa Economía sumergida que beneficia a quien especula con el trabajo).

Para concluir se podría decir que el trabajo inmigrante es el caracterizado por un salario sin dignidad que es aceptado por necesidad y enmarcado en unos términos de discriminación por la Ley de extranjería española. Es irónico que los brazos que hacen posible la agricultura murciana, llamada como la California del sur o la huerta de Europa, sean presentados o calificados como un problema, invasores, avalancha, etc.

Aquí esta como cada lunes "Nuestro Espacio de Reflexión", y que la elocuencia inunde vuestros comentarios.

Canción escuchada: John denver “I'm home again” Fdo.: Extremista

2 comentarios:

  • A las 9:00 a. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

    La verdad es que aunque todos nos quejemos de la inmigración, todos, todos van a sacarle partido a esa precariedad. Desde el empresario que puede explotarlos en el trabajo hasta los caseros de viviendas con condiciones infrahumanas capaces de pedir enormes alquileres a sabiendas de que compartirán el piso 500 personas.
    Realmente hasta el que más se queja de estos "sin papeles" intentará aprovecharse de la situación más que de ayudar.
    Realmente es un tema de difícil solución.

     
  • A las 11:45 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

    Pues en Madrid,viendo como estan los pisos,me veo como los inmigrantes,compartiendo una avitacion.
    Que triste.

     

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio